CLIMENTE SE RECUPERA FAVORABLEMENTE TRAS EL PRINCIPIO DE INCENDIO EN LA CHEVY.

El piloto de General Madariaga se está restableciendo físicamente después del susto en la final de pilotos invitados. Climente abandonó por rotura de motor y tuvo que ser asistido por personal médico dado que terminó sofocado por el humo que llegó al habitáculo del Chevy.

Carlos Climente fue uno de los protagonistas involuntarios de la segunda final que se corrió ayer en Balcarce. En carrera venia trepando posiciones hasta que debió parar sofocado con los gases del motor dentro del interior del Chevy. Debió ser retirado del auto por los bomberos voluntarios y ser asistido por el servicio médico en pista dado que se bajó casi ahogado del auto. De allí tuvo que ser trasladado al Hospital Subzonal Felipe A. Fossatti quedando en intervención para luego ser dado de alta tres horas más tarde.

Ahora Climente se encuentra descansando en su casa de General Madariaga. En la tranquilidad de su hogar, nos comentó  que se encuentra bien tras lo sucedido en la carrera de ayer: “Estoy bien. Me llevaron al Hospital, me dieron oxigeno y me sacaron sangre para ver si tenía dióxido de carbono dentro de la sangre sino me tenía que quedar. Me salvé de milagro, 10 segundos más y no podía contar el cuento. No podía abrir la puerta, no me podía desatar, la pase muy feo”.

El humo en el motor se inició en la parte final de la primer competencia, la de titulares. El equipo se abocó a encontrar la falla y no la pudieron hallar. Por lo que el humo que desprendía el motor se empezó a notar de manera progresiva a medida que transcurrian las vueltas en la segunda carrera, la de invitados. “Ni bien largué ya venía tirando humo. En la otra final el auto ya venía tirando humo y no sabíamos que era, pensamos que era una pérdida de nafta o algo que andaba molestando y no le dimos mucha bola porque teníamos que reparar todo el radiador y todo lo de adelante (pisó aceite y se despistó a la salida del puente). En la primera vuelta ya arrancó el humo y de porfiado que venía avanzando no quería parar. Y llegó al límite de que casi el humo me cerraba los ojos y después de que ya no podía respirar, era impresionante el humo adentro. Literal: 10 segundos más dentro del auto y me mata.”

En lo que respecta a su fin de semana de carrera. Carlos Climente clasificó 10° en invitados y 13° en titulares complicado con un problema en la suspensión del auto. En la primer final, el Chevy mejoró el rendimiento hasta que pisó el aceite, y en la inercia chocó a Esteban Dimuro destrozando la parte delantera del auto. Ahora el objetivo está en la plena recuperación física y reparar el Chevrolet para la competencia del 7 de Mayo en el autódromo de San Cayetano. Además el piloto madariaguense quiere expresar su gratitud al personal que lo atendió: “Aprovecho para mandar un agradecimiento a los bomberos, a la ambulancia y al personal del Hospital por la excelente atención y por todo” concluyó.

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